miércoles, 2 de abril de 2025

Leonardo y la novia (Fragmento de Bodas de sangre)

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog! 




Leonardo: ¡Calla!


Novia:

Desde aquí yo me iré sola.

¡Vete! ¡Quiero que te vuelvas!

Leonardo:

¡Calla, digo!

Novia:

Con los dientes,

con las manos, como puedas.

quita de mi cuello honrado

el metal de esta cadena,

dejándome arrinconada

allá en mi casa de tierra.

Y si no quieres matarme

como a víbora pequeña,

pon en mis manos de novia

el cañón de la escopeta.

¡Ay, qué lamento, qué fuego

me sube por la cabeza!

¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!

Leonardo:

Ya dimos el paso; ¡calla!

porque nos persiguen cerca

y te he de llevar conmigo.

Novia:

¡Pero ha de ser a la fuerza!

Leonardo:

¿A la fuerza? ¿Quién bajó

primero las escaleras?

Novia:

Yo las bajé.

Leonardo:

¿Quién le puso

al caballo bridas nuevas?

Novia:

Yo misma. Verdad.

Leonardo:

¿Y qué manos

me calzaron las espuelas?

Novia:

Estas manos que son tuyas,

pero que al verte quisieran

quebrar las ramas azules

y el murmullo de tus venas.

¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta!

Que si matarte pudiera,

te pondría una mortaja

con los filos de violetas.

¡Ay, qué lamento, qué fuego

me sube por la cabeza!

Leonardo:

¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!

Porque yo quise olvidar

y puse un muro de piedra

entre tu casa y la mía.

Es verdad. ¿No lo recuerdas?

Y cuando te vi de lejos

me eché en los ojos arena.

Pero montaba a caballo

y el caballo iba a tu puerta.

Con alfileres de plata

mi sangre se puso negra,

y el sueño me fue llenando

las carnes de mala hierba.

Que yo no tengo la culpa,

que la culpa es de la tierra

y de ese olor que te sale

de los pechos y las trenzas.

Novia:

¡Ay que sinrazón! No quiero

contigo cama ni cena,

y no hay minuto del día

que estar contigo no quiera,

porque me arrastras y voy,

y me dices que me vuelva

y te sigo por el aire

como una brizna de hierba.

He dejado a un hombre duro

y a toda su descendencia

en la mitad de la boda

y con la corona puesta.

Para ti será el castigo

y no quiero que lo sea.

¡Déjame sola! ¡Huye tú!

No hay nadie que te defienda.

Leonardo:

Pájaros de la mañana

por los árboles se quiebran.

La noche se está muriendo

en el filo de la piedra.

Vamos al rincón oscuro,

donde yo siempre te quiera,

que no me importa la gente,

ni el veneno que nos echa.

(La abraza fuertemente.)


Novia:

Y yo dormiré a tus pies

para guardar lo que sueñas.

Desnuda, mirando al campo,

como si fuera una perra, (Dramática.)

¡porque eso soy! Que te miro

y tu hermosura me quema.

Leonardo:

Se abrasa lumbre con lumbre.

La misma llama pequeña

mata dos espigas juntas.

¡Vamos!

(La arrastra.)


Novia:

¿Adónde me llevas?

Leonardo:

A donde no puedan ir

estos hombres que nos cercan.

¡Donde yo pueda mirarte!

Novia: (Sarcástica)

Llévame de feria en feria,

dolor de mujer honrada,

a que las gentes me vean

con las sábanas de boda

al aire como banderas.

Leonardo:

También yo quiero dejarte

si pienso como se piensa.

Pero voy donde tú vas.

Tú también. Da un paso. Prueba.

Clavos de luna nos funden

mi cintura y tus caderas.

(Toda esta escena es violenta, llena de gran sensualidad.)


Novia: ¿Oyes?


Leonardo: Viene gente.


Novia:

¡Huye!

Es justo que yo aquí muera

con los pies dentro del agua,

espinas en la cabeza.

Y que me lloren las hojas.

mujer perdida y doncella.

Leonardo: Cállate. Ya suben.


Novia: ¡Vete!


Leonardo:

Silencio. Que no nos sientan.

Tú delante. ¡Vamos, digo!

(Vacila la novia)


Novia: ¡Los dos juntos!


Leonardo: (Abrazándola)

¡Como quieras!

Si nos separan, será

porque esté muerto.

Novia:

Y yo muerta.

Leonardo y la novia, fragmento de Bodas de sangre de Federico García Lorca.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


miércoles, 5 de marzo de 2025

La casa de Asterión

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog!

Y la reina dio a luz a un hijo que se llamó Asterión.

APOLODORO, Biblioteca, III, I
Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales
acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no
salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito)
1
están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que
quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero
sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de
la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis
detractores admiten que no hay
un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es
que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada,
añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle;
si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la
plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el
Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que
me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban
al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se
ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el
vulgo, aunque mi modestia lo quiera.


El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda transmitir a
otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la
escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está
capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra.
Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo
deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro
por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra
de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas
desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a
estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración 
poderosa. 
(A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día
cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el del otro
Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes
reverencias le digo:
Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora
desembocamos en otro patio
o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora
verás una cisterna que se llenó de arena
o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A
veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las
partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un
aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres,
abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el
mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías
de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Esto
no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce
[son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero
dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol;
abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya
no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo
mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro
alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin
que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres
ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de
ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde
entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se
levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo
percibiría sus pasos. Ojalá que me lleve a un lugar con menos galerías y menos
puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será
tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba un vestigio
de sangre.
- ¿Lo creerás, Ariadna? - dijo Teseo -. El minotauro apenas se defendió.
A Marta Mosquera Eastman

Eso es todo por ahora. Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.

miércoles, 26 de febrero de 2025

The Battle of Toletum 12

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a mi blog!

El pasado fin de semana se celebró el mayor torneo de artes marciales en España, LA BATALLA DE TOLEDO, también conocida como THE BATTLE OF TOLETUM o simplemente EL TOLETUM.

Un torneo abierto a todos los estilos y disciplinas que celebraba su duodécima edición.
Se trata de un torneo dónde puedes ver a practicantes de Karate o Taekwondo enfrentarse a gente que hace Kung Fu o Kenpo, por poner un par de ejemplos.



También se realizan exhibiciones, entregas de premios y la gran velada de combate entre los campeones. 
Como viene siendo ya tradición en mí, estuve arbitrando combates y kata.
Apoyando y aportando en la medida de lo posible.


Para mí LA BATALLA DE TOLEDO es una reunión de amigos, ya que suelo coincidir con maestros y practicantes, gente buena que conozco desde hace muchos años y con los que he compartido entrenamientos y vivencias. 
Por lo tanto, LA BATALLA DE TOLEDO es cita obligada para mí.
En esta última edición compartí momento agradables y divertidos con los de siempre, vi mejorar a quienes vienen todos los años y pude comprobar el progreso y el desarrollo de los más jóvenes que cada año están más grandes y son mejores. 

Considero que torneos como este son una maravillosa herramienta que ayuda a ver a los demás como compañeros y no como rivales. Uno participa no para demostrar a los demás que es el mejor, sino para demostrarse a uno mismo sus capacidades, conocimientos y excelencia siempre dentro de la humildad y el respeto.


Siempre es un honor y un placer disfrutar de estos eventos.

Y el año que viene más.






Espero que esta entrada haya sido de vuestro agrado.
Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


 

lunes, 3 de febrero de 2025

Fragmento de Bodas de sangre

Hola a todos!

Soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog!


 Cisne redondo en el río,

ojo de las catedrales,

alba fingida en las hojas

soy; ¡no podrán escaparse!

¿Quién se oculta? ¿Quién solloza

por la maleza del valle?

La luna deja un cuchillo

abandonado en el aire,

que siendo acecho de plomo

quiere ser dolor de sangre.

¡Dejadme entrar! ¡Vengo helada

por paredes y cristales!

¡Abrid tejados y pechos

donde pueda calentarme!

¡Tengo frío! Mis cenizas

de soñolientos metales

buscan la cresta del fuego

por los montes y las calles.

Pero me lleva la nieve

sobre su espalda de jaspe,

y me anega, dura y fría,

el agua de los estanques.

Pues esta noche tendrán

mis mejillas roja sangre,

y los juncos agrupados

en los anchos pies del aire.

¡No haya sombra ni emboscada,

que no puedan escaparse!

¡Que quiero entrar en un pecho

para poder calentarme!

¡Un corazón para mí!

¡Caliente!, que se derrame

por los montes de mi pecho;

dejadme entrar, ¡ay, dejadme!


(A las ramas.)

No quiero sombras. Mis rayos

han de entrar en todas partes,

y haya en los troncos oscuros

un rumor de claridades,

para que esta noche tengan

mis mejillas dulce sangre,

y los juncos agrupados

en los anchos pies del aire.

¿Quién se oculta? ¡Afuera digo!

¡No! ¡No podrán escaparse!

Yo haré lucir al caballo

una fiebre de diamante.

Fragmento de Bodas de sangre, Federico García Lorca.

Espero que haya sido de vuestro agrado.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


sábado, 18 de enero de 2025

Las cosas buenas del 2024

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog.

Quizás sea tarde para hacer balance del 2024, o quizás no. Lo cierto es que me apetece hablar de lo nuevo y bueno que me trajo el año pasado con vistas a este nuevo 2025 que acabamos de empezar.
2024 ha sido un año completo de alegrías y sorpresas.

El año pasado lo comencé de rodajes. Trabajando en una escena de acción con mi querido hermano Esteban, Pedro y el director de cine Fernando Verniere. Con este último rodamos también en Enero el cortometraje "Una mala ruptura" o como yo lo llamé "Delicadeza asesina".



Ese mismo mes viajé a Atlantic City en Estados Unidos para presentar el trailer de mi película EL DURO en una espectacular convención de cine de acción y artes marciales celebrada en un prestigioso casino hotel de la ciudad.
Todo resultó ir como la seda. 
En Febrero estuve dando apoyo en el famoso torneo de artes marciales La Batalla de Toledo que celebraba su onceaba edición. Arbitré y ayudé en lo que pude como otros tantos años atrás.
Al mes siguiente, en Marzo, conocí a una mujer que poco tiempo después pasaría a ser la persona más importante para mí.
Es increíble cómo el destino nos presenta a personas que formarán parte de nuestra vida y que ocuparán nuestro corazón y nuestros mejores momentos.
A esas alturas ya estaba terminado el montaje final de mi película, ya que tras las primeras proyecciones se realizó una encuesta y se hicieron cambios y mejoras. 
Abril fue un mes dedicado a la preparación porque en Mayo volví a viajar, esta vez a Doncaster en Inglaterra, donde presentamos también el trailer de EL DURO y donde fuimos recibidos con los brazos abiertos en otra convención de cine de acción y artes marciales. Ese mismo mes se celebró la segunda edición del TACFEST, el festival de cine de acción de Toledo y con él un gran pre estreno de mi película como punto culminante en un festival que gana día a día fuerza y presencia en nuestro país.
También en Mayo me dieron el premio al mejor actor por mi interpretación del personaje principal en EL DURO en un prestigioso festival de cine de acción en Los Ángeles, Estados Unidos.
Con la llegada del verano y el buen tiempo mi vida personal dio otro cambio y disfruté de la mejor compañía visitando el sur de España en un viaje que resultó ser toda una aventura. 
Un verano de diversión y entrenamiento que me devolvió la paz en muchos aspectos.
Septiembre fue otro mes de preparación para la llegada de Octubre y con él el gran estreno de mi película EL DURO en el festival de Sitjes.


El estreno fue todo un éxito y estuvimos muy arropados por un público muy entregado. Días posteriores y tras haber dado un garbeo por Barcelona, a mediados de mes viajé junto a mi hermano Esteban Zapata hasta la República Checa donde rodamos un corto de acción para un país que está viendo nacer el género de artes marciales.
A finales de Noviembre recibí colmado de ilusión dos premios más para EL DURO, a la mejor secuencia de acción y a la mejor película en un prestigioso festival de cine de acción en Nueva York.
Fue así como acabé el año por todo lo alto, rodeado de gente bonita y a los que más quiero.
2024 ha sido un año maravilloso que ha compensado con creces las dificultades que viví en 2023.
Estas son las COSAS QUE HACEN QUE LA VIDA VALGA LA PENA.

Gracias Diana Caro, Esteban Zapata, Ángela Tejedor, Nacho Serapio, Pedro Gálvez, Shihan Marín, Victor Hugo, Akihiko Serikawa, por estar en mi vida y darme tantas alegrías.
Muchas gracias a todos los demás que no os nombro y seguro que me olvido de alguien!

Espero que esta entrada haya sido de vuestro agrado.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


miércoles, 1 de enero de 2025

A mis soledades voy, Lope de Vega

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a mi blog!

Feliz año nuevo!

Comenzamos año llenos de esperanzas e ilusiones, enfocados en cosas buenas y muchos proyectos que sacar adelante.

Para esta primera entrada del año os tengo un bonito poema de Lope de Vega.

Espero que sea de vuestro agrado.




 A mis soledades voy,

de mis soledades vengo,

porque para andar conmigo

me bastan mis pensamientos.


No sé qué tiene el aldea

donde vivo y donde muero,

que con venir de mí mismo,

no puedo venir más lejos.


Ni estoy bien ni mal conmigo;

mas dice mi entendimiento

que un hombre que todo es alma

está cautivo en su cuerpo.


Entiendo lo que me basta,

y solamente no entiendo

cómo se sufre a sí mismo

un ignorante soberbio.


De cuantas cosas me cansan,

fácilmente me defiendo;

pero no puedo guardarme

de los peligros de un necio.


Él dirá que yo lo soy,

pero con falso argumento;

que humildad y necedad

no caben en un sujeto.


La diferencia conozco,

porque en él y en mí contemplo

su locura en su arrogancia,

mi humildad en mi desprecio.


O sabe naturaleza

más que supo en este tiempo,

o tantos que nacen sabios

es porque lo dicen ellos.


«Sólo sé que no sé nada»,

dijo un filósofo, haciendo

la cuenta con su humildad,

adonde lo más es menos.


No me precio de entendido,

de desdichado me precio;

que los que no son dichosos,

¿cómo pueden ser discretos?


No puede durar el mundo,

porque dicen, y lo creo,

que suena a vidrio quebrado

y que ha de romperse presto.


Señales son del juicio

ver que todos le perdemos,

unos por carta de más,

otros por carta de menos.


Dijeron que antiguamente

se fue la verdad al cielo;

tal la pusieron los hombres,

que desde entonces no ha vuelto.


En dos edades vivimos

los propios y los ajenos:

la de plata los estraños,

y la de cobre los nuestros.


¿A quién no dará cuidado,

si es español verdadero,

ver los hombres a lo antiguo

y el valor a lo moderno?


Todos andan bien vestidos,

y quéjanse de los precios,

de medio arriba romanos,

de medio abajo romeros.


Dijo Dios que comería

su pan el hombre primero

en el sudor de su cara

por quebrar su mandamiento;


y algunos, inobedientes

a la vergüenza y al miedo,

con las prendas de su honor

han trocado los efectos.


Virtud y filosofía

peregrinan como ciegos;

el uno se lleva al otro,

llorando van y pidiendo.


Dos polos tiene la tierra,

universal movimiento,

la mejor vida el favor,

la mejor sangre el dinero.


Oigo tañer las campanas,

y no me espanto, aunque puedo,

que en lugar de tantas cruces

haya tantos hombres muertos.


Mirando estoy los sepulcros,

cuyos mármoles eternos

están diciendo sin lengua

que no lo fueron sus dueños.


¡Oh, bien haya quien los hizo!

Porque solamente en ellos

de los poderosos grandes

se vengaron los pequeños.


Fea pintan a la envidia;

yo confieso que la tengo

de unos hombres que no saben

quién vive pared en medio.


Sin libros y sin papeles,

sin tratos, cuentas ni cuentos,

cuando quieren escribir,

piden prestado el tintero.


Sin ser pobres ni ser ricos,

tienen chimenea y huerto;

no los despiertan cuidados,

ni pretensiones ni pleitos;


ni murmuraron del grande,

ni ofendieron al pequeño;

nunca, como yo, firmaron

parabién, ni Pascuas dieron.


Con esta envidia que digo,

y lo que paso en silencio,

a mis soledades voy,

de mis soledades vengo.


Eso es todo por ahora.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


domingo, 15 de diciembre de 2024

Rostro final

Hola a todos!

Soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a mi blog!

Teno el gusto de presentaros otra obra de Vicente Aleixandre. 

Espero que sea de vuestro agrado. 




La decadencia añade verdad, pero no halaga.

Ah, la vicisitud

no se cancelará, pues todo es el tiempo.

Más sí su doloroso error, su poso triste. Más bien su torva imágen.

su residuo imprimido: allí el horror sin máscara.

Pues no es el viejo la máscara sino otra desnudez impúdica;

más allá de la piel se está asomando,

sin dignidad. Desorden: no es un rostro el que vemos.

Por eso, cuando el viejo exhibe su hilarante visión se ve entre rejas,

dgradado el recuerdo de algún vivir, y asoma

la afilada naríz, comida o roída, el pelo quedo,

estopa, la gota turbia que hace el ojo, y el hueco o sima

donde estuvo la boca y falta. Allí una herida

seca aún se abre y remeda algún son: un fuelle triste.

Con garfios cogidos a los hierros, mascúllandose

sonidos rotos por unos dientes grandes, amarillos,

que de otra especie son, si existen. Ya no humanos.

Allí tras ese rostro un grito queda, un alarido

suspenso, la gesticulación sin tiempo...

Y allí entre hierros vemos la mentira final. La ya no vida.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.



martes, 10 de diciembre de 2024

Canción a una muchacha muerta

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog!

Hoy tenemos un poema de Vicente Aleixandre, Canción a una muchacha muerta: 




Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber por qué ahora eres un agua,
esas orillas frescas donde unos pies desnudos se bañan con espuma.

Dime por qué sobre tu pelo suelto,
sobre tu dulce hierba acariciada,
cae, resbala, acaricia, se va
un sol ardiente o reposado que te toca
como un viento que lleva sólo un pájaro o mano.

Dime por qué tu corazón como una selva diminuta
espera bajo tierra los imposibles pájaros,
esa canción total que por encima de los ojos
hacen los sueños cuando pasan sin ruido.

Oh tú, canción que a un cuerpo muerto o vivo,
que a un ser hermoso que bajo el suelo duerme,
cantas color de piedra, color de beso o labio,
cantas como si el nácar durmiera o respirara.

Esa cintura, ese débil volumen de un pecho triste,
ese rizo voluble que ignora el viento,
esos ojos por donde sólo boga el silencio,
esos dientes que son de marfil resguardado,
ese aire que no mueve unas hojas no verdes...

¡Oh tú, cielo riente, que pasas como nube;
oh pájaro feliz, que sobre un hombro ríes;
fuente que, chorro fresco, te enredas con la luna;
césped blando que pisan unos pies adorados!

Eso es todo por ahora.
Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.

domingo, 1 de diciembre de 2024

Soneto CXXVI

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog!

Comenzamos mes con un soneto de uno de los más grandes escritores españoles, nuestro Lope de Vega:




Soneto CXXVI


Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;


no hallar fuera del bien centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;


huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave,

olvidar el provecho, amar el daño;


creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.


Eso es todo por ahora.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.