domingo, 7 de junio de 2026

Poesía popular Góngora

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog!

En esta ocasión os traigo poesía popular de Góngora. 


La más bella niña

De nuestro lugar,

Hoy viuda y sola

Y ayer por casar,

Viendo que sus ojos

A la guerra van,

A su madre dice

Que escucha su mal:

Dejadme llorar

Orillas del mar.


Pues me disteis, madre,

En tan tierna edad

Tan corto el placer,

Tan largo el penar,

Y me cautivasteis

De quien hoy se va

Y lleva las llaves

De mi libertad,

Dejadme llorar

Orillas del mar.


En llorar conviertan

Mis ojos de hoy más

El sabroso oficio

Del dulce mirar,

Pues que no se pueden

Mejor ocupar

Yéndose a la guerra

Quien era mi paz.

Dejadme llorar

Orillas del mar.


No me pongáis freno

Ni queráis culpar;

Que lo uno es justo,

Lo otro por demás.

Si me queréis bien

No me hagáis mal;

Harto peor fuera

Morir y callar.

Dejadme llorar

Orillas del mar.


Dulce madre mía,

¿Quién no llorará,

Aunque tenga el pecho

Como un pedernal,

Y no dará voces

Viendo marchitar

Los más verdes años

De mi mocedad?

Dejadme llorar

Orillas del mar.


Váyanse las noches,

Pues ido se han

Los ojos que hacían

Los míos velar;

Váyanse, y no vean

Tanta soledad

Después que en mi lecho

Sobra la mitad.

Dejadme llorar

Orillas del mar.

Espero que haya sido de vuestro agrado.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo. 


lunes, 1 de junio de 2026

Compromiso

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este blog.

En esta ocasión os voy a hablar de algo personal. 
Os voy a hablar del día más feliz de mi vida.

El pasado viernes 29 de mayo fue un día muy especial para nosotros. Llevábamos más de dos años juntos, dos años de felicidad que han pasado volando.



Nada en esta vida ocurre por casualidad. Llegamos cada uno a la vida del otro como si no hubiera ningún motivo concreto y al poco tiempo nos volvimos inseparables. 
Nuestra relación floreció con total naturalidad y por eso decidimos dar el paso.
Fue en febrero cuando lo hablamos por primera vez. Los dos habíamos salido escarmentados de la experiencia con otras personas, pero debido a lo bien que estamos y que nos entendemos, al amor que nos profesamos y a lo a gusto que estamos el uno con el otro decidimos dar el paso.
Entre febrero y mayo realizamos las gestiones pertinentes, recopilamos la documentación, la presentamos y firmamos.
Una vez terminado este proceso llegó el día. 
El viernes 29 junto a la madrina fuimos al lugar de reunión. Allí nos encontramos con el padrino. 
Los cuatro juntos entramos en la sala y se celebró la ceremonia. Fue un acto sencillo y bonito. Fue emocionante. Diana estaba preciosa, como siempre. 
Una vez finalizado el acto, firmados los documentos y sellada la alianza eterna entre los dos nos fuimos a comer junto a los padrinos.
Fuimos a un bonito y agradable restaurante donde disfrutamos de una agradable velada y por supuesto, hubo tarta. Todo fue sencillo: no buscábamos grandes lujos ni grandes cosas, ya que es algo para nosotros y nadie más y así fue. 
Después de la comida regresamos a casa y continuamos con nuestra cotidianeidad y nuestro amor, nuestros proyectos de cine, nuestro entrenamiento y nuestra literatura. Seguimos con nuestra vida en común tal y como nos llena y que así sea por muchos años. 

Esto ha sido todo por ahora.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.