domingo, 29 de septiembre de 2024

33 edición del festival de cine de Madrid

 Hola a todos soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog!

En esta ocasión quiero hablaros del pasado 19 de septiembre en Madrid.

Fue un día maravilloso. Fue un día a la carrera hasta que llegó la tarde. 
Por la mañana a primera hora me reunía con Ángela, actriz y amiga con la que preparo un nuevo proyecto, para hacer un entrenamiento matutino de artes marciales en el gimnasio donde suelo ir a entrenar.



Después del ejercicio desayunamos y me fui corriendo la la peluquería a cortarme el pelo y arreglarme la barba. Por el camino hice algunas gestiones, por lo que llegué justo de tiempo y sudando a la peluquería, amigos míos desde hace más de diez años, los mejores de Madrid (Artpel).
Una vez acicalado pasé por casa de mi pareja donde aproveché para hacer un poco de ejercicio, me di una ducha y me vestí para la ocasión.
Después me reuní con Esteban Zapata, Nacho Serapio y Ángela Tejedor (la misma de por la mañana, lo único que ahora pongo su apellido) y comimos juntos una hamburguesa de buey que estaba medio cruda, en un bar a pocos minutos andando del evento. 

Durante la 33 edición del festival de cine de Madrid, el día 19 de septiembre del presente año, a las 18 horas de la tarde se proyectaba EL DURO, mi primera película como protagonista. 
Fue una celebración importante, ya que en breve se terminará el periplo del film por festivales para ir a parar a plataformas y el festival de Madrid es plaza, cada vez, de mayor importancia.
El año pasado estuve junto a Nacho y compañía presentando Balas y Katanas, la cual tuvo un caluroso recibimiento.
La proyección fue un éxito al que acudieron ciertas personalidades, curiosos y fans del género, los cuales quedaron muy satisfechos y encantados con nuestra película. 
Previo al pase se hicieron fotos junto al cartel.
Después, una vez dentro de la sala se dijeron unas palabras y acto seguido se proyectó la película, que fue disfrutada por un público sin complejos que rieron y empatizaron con los personajes principales. 
Tras el pase se hizo un coloquio y después, unos pocos, nos quedamos a charlar de cine y de nuevos proyectos en compañía de refrescos y cañas. 



Ya entrada la noche cada uno regresó de donde vino. 
Personalmente lo hacía con la satisfacción del deber cumplido. 
El Duro, mi proyecto, mi obra, mi dinero, mi creación, es el resultado de mis sueños y anhelos durante décadas. 
Mi primer largometraje como protagonista, el cual en breve estará disponible para el gran público es motivo de orgullo para mí. 
Lo que he luchado para que salga adelante. Pero no me arrepiento de nada. Bueno, sí, de una cosa, pero no os la digo porque seguro que os la imagináis...
Gracias a todos mis amigos y colaboradores que hicieron posible que este sueño se hiciera realidad. 

Eso es todo por ahora amigos.

Hasta la próxima!!!

Alberto Hidalgo.




miércoles, 18 de septiembre de 2024

Casa de la inquisición (Sevilla, 1626 - 1640)

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 

Para esta ocasión tengo el gusto de presentaros un poema de Joaquín Caro Romero, poeta y crítico literario español con una obra excelente. 



Casa de la Inquisición (Sevilla, 1626 - 1640)

El potro, la coroza, la curuja, 

la cruz verde, la espada, el sambenito, 

la bula, el bulo, el cuerpo del delito,

el látigo, la escoba de la bruja. 

De Triana a San Marcos me dibuja

la muerte mi destino circunscrito.

Y en la sombría ergástula el detrito

hacia las malas compañías me empuja.

Amor, auto de fe, cepo, tronera; 

tú, mi santa hermandad, lengua de hoguera,

mi suripanta, mi placer, mi espanto.

Edicto, fuero, juez, tejemaneje.

Enciende el fuego ya, si soy hereje:

desnúdame y conviérteme en un santo.


Eso es todo por ahora. 

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo. 



lunes, 2 de septiembre de 2024

Romance del Duero

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 

Os traigo otro poema, una obra de Gerardo Diego.

Espero que sea de vuestro agrado: 

Río Duero, río Duero,

nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.



Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

Eso ha sido todo por ahora.

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.

lunes, 19 de agosto de 2024

Versos de Antonio Machado

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 

En esta ocasión tengo unos versos de Antonio Machado que me parecen sublimes. 

Espero que sean de vuestro agrado:

Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;

porque la vida es larga y el arte es un juguete.

Y si la vida es corta y no llega el mar a tu galera,

aguarda sin partir y siempre espera,

que el arte es largo y, además, no importa. 

Eso es todo por ahora. 

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.



martes, 6 de agosto de 2024

Lázaro

Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog.

Para esta ocasión tengo nuevamente un poema de la lengua española. 
Creo que es hermoso y bello compartir algo de cultura a través de este mi medio. 

Por eso aquí tenéis el poema de Lázaro de Luis Cernuda:  

Era de madrugada.

Después de retirada la piedra con trabajo,


Porque no la materia sino el tiempo
Pesaba sobre ella,
Oyeron una voz tranquila
Llamándome, come un amigo llama
Cuando atrás queda alguno
Fatigado de la jornada y cae la sombra.
Hubo un silencio largo.
Así lo cuentan ellos que lo vieron.

Yo no recuerdo sino el frío
Extraño que brotaba
Desde la tierra honda, con angustia
De entresueño, y lento iba
A despertar el pecho,
Donde insistió con unos golpes leves,
Ávido de tornarse sangre tibia.
En mi cuerpo dolía
Un dolor vivo o un dolor soñado.

Era otra vez la vida.
Cuando abrí los ojos
Fue el alba pálida quien dijo
La verdad. Porque aquellos
Rostros ávidos, sobre mí estaban mudos,
Mordiendo un sueño vago inferior al milagro,
Come rebaño hosco
Que no a la voz sino a la piedra atiende,
Y el sudor de sus frentes
Oí caer pesado entre la hierba.

Alguien dijo palabras
De nuevo nacimiento.
Mas no hubo allí sangre materna
Ni vientre fecundado
Que crea con dolor nueva vida doliente.
Sólo anchas vendas, lienzos amarillos
Con olor denso, desnudaban
La carne gris y fláccida como fruto pasado;
No el terso cuerpo oscuro, rosa de los deseos,
Sino el cuerpo de un hijo de la muerte.

El cielo rojo abría hacia lo lejos
Tras de olivos y alcores;
El aire estaba en calma.
Mas tremblaban los cuerpos,
Como las ramas cuando el viento sopla,
Brotando de la noche con los brazos tendidos
Para ofrecerme su propio afán estéril.
La luz me remordía
Y hundí la frente sobre el polvo
Al sentir la pereza de la muerte.

Quise cerrar los ojos,
Buscar la vasta sombra,
La tiniebla primaria
Que su venero esconde bajo el mundo
Lavando de vergüenzas la memoria.
Cuando un alma doliente en mis entrañas
Gritó, por las oscuras galerías
Del cuerpo, agria, desencajada,
Hasta chocar contra el muro de los huesos
Y levantar mareas febriles por la sangre.

Aquel que con su mano sostenía
La lámpara testigo del milagro,
Mató brusco la llama,
Porque ya el día estaba con nosotros.
Una rápida sombra sobrevino.
Entonces, hondos bajo una frente, vi unos ojos
Llenos de compasión, y hallé temblando un alma
Donde mi alma se copiaba inmensa,
Por el amor dueña del mundo.

Vi unos pies que marcaban la linde de la vida,
El borde de una túnica incolora
Plegada, resbalando
Hasta rozar la fosa, como un ala
Cuando a subir tras la luz incita.
Sentí de nuevo el sueño, la locura
Y el error de estar vivo
Siendo carne doliente día a día.
Pero él me había llamado
Y en mí no estaba ya sino seguirle.

Por eso, puesto en pie, anduve silencioso,
Aunque todo para mí fuera extraño y vano,
Mientras pensaba: así debieron ellos,
Muerto yo, caminar llevádome a tierra.
La casa estaba lejos;
Otra vez vi sus muros blancos
Y el ciprés del huerto.
Sobre el terrado había una estrella pálida.
Dentro no hallamos lumbre
En el hogar cubierto de ceniza.

Todos le rodearon en la mesa.
Encontré el pan amargo, sin sabor las frutas,
El agua sin frescor, los cuerpos sin deseo;
La palabra hermandad sonaba falsa,
Y de la imagen del amor quedaban
Sólo recuerdos vagos bajo el viento.
El conocía que todo estaba muerto
En mí, que yo era un muerto
Andando entre los muertos.

Sentado a su derecha me veía
Como aquél que festejan el retorno.
La mano suya descansaba cerca
Y recliné la frente sobre ella
Con asco de mi cuerpo y alma.
Así pedí en silencio, como se pide
A Dios, porque su nombre,
Más vasto que los templos, los mares, las estrellas,
Cabe en el desconsuelo del hombre que está solo,
Fuerza para llevar la vida nuevamente.

Así rogué, con lágrimas,
Fuerza de soportar mi ignorancia resignado,
Trabajando, no para mi vida ni mi espíritu,
Mas por una verdad en aquellos ojos entrevista
Ahora. La hermosura es paciencia.
Sé que el lirio del campo,
Tras de su humilde oscuridad en tantas noches
Con larga espera bajo tierra,
Del tallo verde erguido a la corola alba
Irrumpe un día en gloria triunfante.

Eso es todo por ahora amigos. 


Espero que haya sido de vuestro agrado. 


Hasta la próxima!


Alberto Hidalgo. 





miércoles, 31 de julio de 2024

Disfrutando del momento

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 

Este mes ha sido un buen mes. Un mes de descubrimiento y de redescubrimientos.
Un mes que se acaba en poco más de una hora y que he disfrutado de la mejor compañía y aprendido mucho. 
He disfrutado, he compartido mi pasión de vida que es el cine, tanto hacerlo como verlo y disfrutarlo, hablar de él. 
He disfrutado de la literatura, algo que me apasiona y de lo que aprendo y me llena. 



También he disfrutado y compartido entrenamiento físico, horas y horas de pateada a través de varias montañas.
He viajado, he respirado, he vivido. 
Muchas veces las cosas más sencillas son las que nos hacen más felices. 
Y nunca se sabe cuánto va a durar aquello que te hace feliz, de igual modo que tampoco sabemos cuántos años vamos a vivir o que nos deparará el futuro. Ni siquiera sabemos qué nos puede pasar la semana que viene!
Por eso siempre os recomiendo que viváis cada día como si fuera el último, sin olvidar el quehacer diario y las obligaciones, desde luego.
Pero creo que es importante hacer que cada día cuente y tratar en la medida de lo posible de sumar en pro de los sueños y aspiraciones que tengamos para que estos se materialicen. 
Con los años he aprendido que sólo sé que no sé nada. 
Algo que suena contradictorio pero que es real ya que lo verdaderamente cierto, a veces se muestra tan enrevesado, que llega un momento del descubrimiento en el que te sientes en la casilla de salida. 
En este momento de mi vida, que me daría igual morir ahora mismo, disfruto del momento, disfruto de la compañía y de aquello que la vida me aporta. 
Con suerte las cosas se darán. Y sino, quien sabe qué es lo que ocurrirá. 
Lo cierto es que la vida, cada vez en mayor medida, me cansa y me aburre y sólo me siento vivo entrenando, escribiendo, haciendo cine y disfrutando de aquellas maravillosas personas que me quieren, me valoran y me hacen compañía. 
Esas son las COSAS QUE HACEN QUE LA VIDA VALGA LA PENA.

Eso es todo por ahora queridos amigos. 

Mis mejores deseos para vosotros. 

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.



martes, 23 de julio de 2024

Las Tres Hermanas


Hola a todos!
Soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 
Para hoy os traigo nuevamente algo distinto a lo que suelo publicar.
Espero que sea de vuestro agrado.

Aquí está el poema de Gerardo Diego LAS TRES HERMANAS:  

 Estabais las tres hermanas,

las tres de todos los cuentos,


las tres en el mirador
tejiendo encajes y sueños.

Y yo pasé por la calle
y miré... Mis pasos secos
resonaron olvidados
en el vesperal silencio.

La mayor miró curiosa,
y la mediana riendo
me miró y te dijo algo...
Tú bordabas en silencio,

como si no te importase,
como si te diese miedo.
Y después te levantaste
y me dijiste un secreto

en una larga mirada,
larga, larga... Los reflejos
en las vidrieras borrosas
desdibujaban tu esbelto

perfil. Era tu figura
la flor de un nimbo de ensueño.
... Tres erais, tres, las hermanas
como en los libros de cuento.

Eso es todo por ahora.
Hasta la próxima!!!

Alberto Hidalgo.

lunes, 10 de junio de 2024

El enamorado y la muerte

Hola a todos!
Soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog. 
Para hoy os traigo algo diferente a lo que suelo publicar, pero maravilloso.
Espero que sea de vuestro agrado.

Aquí está el romance anónimo de EL ENAMORADO Y LA MUERTE:  

Yo me estaba reposando

anoche como solía,

soñaba con mis amores,


que en mis brazos se dormían.

Vi entrar señora tan blanca

muy más que la nieve fría.


- ¿Por dónde has entrado, amor?

¿Cómo has entrado, mi vida?

Las puertas están cerradas,

ventanas y celosías.


- No soy el amor, amante:

La muerte que Dios te envía.

- ¡Hay muerte tan rigurosa,

déjame vivir un día!


- Un día no puedo darte,

- una hora tienes de vida.

Muy deprisa se levanta,

más deprisa se vestía.


Ya se va para la calle,

en donde su amor vivía.

- ¡Ábreme la puerta, blanca,

ábreme la puerta niña!


- ¿La puerta cómo he de abrirte

si la ocasión no es venida?

Mi padre no fue a palacio,

mi madre no está dormida.


- Si no me abres esta noche,

ya nunca más me abrirías;

la muerte me anda buscando,

junto a ti vida sería.


- Vete bajo la ventana

donde bordaba y cosía,

te echaré cordel de seda

para que subas arriba,

si la seda no alcanzare,

mis trenzas añadiría.


Ya trepa por el cordel,

ya toca la barandilla,

la fina seda se rompe,

él como plomo caía.


La Muerte le está esperando

abajo en la tierra fría:

Vamos, el enamorado,

la hora ya está cumplida.

Eso es todo por ahora queridos amigos. 

Gracias por leerme. 

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.


sábado, 1 de junio de 2024

La belleza de las pequeñas cosas

 Hola a todos, soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog.

La belleza en las pequeñas cosas. 
Ayer me encontraba en un atasco. Metido en mi coche, con el aire acondicionado a tope, pensaba en lo curiosa que resulta ser la vida y como esta cambia para nosotros, en nosotros y en todo lo que nos rodea. Ese cambio que es lo único inmutable y duradero. Porque todo se desgasta. todo se reduce y desaparece por donde vino. 



Miraba por la ventanilla de mi coche al exterior. Veía el campo, la carretera y decenas de personas, cada uno en su coche, que al igual que yo esperaban a que se despejara la carretera para seguir con su camino. Era como una reunión improvisada de desconocidos venidos de todas partes. Una reunión que nadie deseaba, pero que no podíamos evitar. 
El motivo de esta, que lo supe después de llegar a casa, fue que una avioneta se había estrellado contra una montaña y tanto la policía como los bomberos trabajaban para retirar los escombros y detener el incendio que se estaba produciendo.  
Mientras esperaba sentado cómodamente en mi coche, un desconocido o varios, perdieron la vida en un accidente. 
Y es que estamos todos los días, a todas horas, siempre, a dos o cinco pasos de morir. La muerte nos puede sorprender en cualquier sitio, a cualquier edad, en cualquier momento. 
Es lo único que tenemos claro desde que nacemos: algún día, tarde o temprano, vamos a morir. 
Forma parte del ciclo de la vida y la naturaleza del hombre, como del resto de seres vivos. 
El mundo está diseñado así. 
Y no sé si es un buen diseño o no, pero lo cierto es que no nos queda más remedio que aceptarlo.
Sentado en mi coche, llegado un momento el tráfico comenzó a rodar. Volví a casa, me dí un baño y me acosté. 
Antes de acostarme miré por la ventana del salón de mi casa. Era de noche. Veía las calles iluminadas por la luz de las farolas, gente que iba y venía, coches, ...
Los que hoy son jóvenes mañana ya no lo serán. Vivir nos transforma y es decisión nuestra qué hacer con ese cambio.
Disfrutad de las pequeñas cosas, muchas veces son estas las que nos alimentan el alma para seguir adelante. 

A pesar del tráfico, ver por la ventanilla el campo cuando estaba en el atasco me hizo sentir bien.

Que tengáis todos un maravilloso día. 

Hasta la próxima!!!

Alberto Hidalgo.