sábado, 13 de abril de 2024

La zorra y el masoca (ep7)

ES FICCIÓN!  


Hola a todos soy Alberto Hidalgo y os doy la bienvenida a este mi blog.

Aquí va una nueva aventura de ficción de mi serie de historias La zorra y el masoca.

Era una bonita mañana otoñal. 
Él llegó a su casa temprano, alrededor de las diez.
Como muchos otros días su intención era pasar el día con ella trabajando en aquello que los motivaba y les apasionaba.



Normalmente en el chalé de la casa familiar de ella solían estar sus padres, que jubilados andaban con sus quehaceres de un lado para otro. Pero aquel día no era así.
Llegó a su casa y tocó el timbre. 
Ella le recibió en pijama, con el cabello recogido en coleta y una amplia sonrisa. A pesar de sus más de treinta años tenía cara de niña feliz. Nada más verlo le preguntó por la mochila que solía llevar encima. Él le dijo que la había dejado en el coche. 
Al parecer por algún motivo ella quería que tuviera la mochila encima. Motivo que en breve iba a descubrir. 
Desayunaron en la cocina y subieron a la habitación de ella. Entonces fue cuando le dijo que estaba sola en casa y se moría de ganas por tener sexo con él en su dormitorio, su habitación de soltera y quería que llevara la mochila encima porque sabía que en ella él tenía una caja de preservativos.
Él recibió la noticia encantado y del bolsillo interior de su chaqueta sacó un condón.
Le dijo que lo llevaba ahí por si se daban las circunstancias de hacerlo en cualquier sitio.
A ella le encantó su previsión. 
Así que en el dormitorio de ella, de pie y con las puertas abiertas comenzaron a besarse y a tocarse. 
Él se desnudó rápidamente, le quitó el pantalón y las bragas a ella, la desprendió de la parte de arriba también y la tumbó en la cama de la habitación.
Aquella habitación, decorada parcialmente como si todavía fuera una adolescente, fue testigo una vez más del romance de aquellos dos adultos que apasionados por su trabajo y por ellos mismos, dieron rienda suelta una vez más a su amor incondicional.
Aquello era una fantasía hecha realidad para los dos. 
Él se sintió como la primera vez que se acostó con su primera novia a los dieciséis años a finales del siglo pasado. Ella, movida exclusivamente por la lujuria y el morbo disfrutó del sexo exclusivo con él una vez más.
Como en muchas otras ocasiones él comenzó practicándole un cunnilingus. Le encantaba comerle el coño. Ella tampoco se quedó corta y enseguida después de correrse se la chupó.
Lo hicieron a pelo sobre aquel lecho en el que ella tantas veces había fantaseado estar con él.
El cuerpo de él, duro y fibroso se retorcía sobre la suave y blanda figura de ella.
Era tan tierna, tan delicada, tan hermosa a los ojos de él que era incapaz de encontrarle ningún defecto.
Ella siempre tan complaciente y en apariencia sincera. 
Y digo bien, en apariencia. 
Porque no todo en esta vida, por más que lo queramos y nos guste, es como imaginamos. 
Él la amaba con locura, como no se debe amar a nadie, porque quizás la otra parte no esté preparada para devolver con la misma moneda. 
Como era habitual en ellos lo hicieron durante mucho rato a pelo y después de que ella tuviera varios orgasmos, cuando él se acercaba a sus momento culminante se puso el profiláctico y alcanzó el orgasmo dentro de ella.
Después de hacerlo repetidas veces y llegar al orgasmo los dos permanecieron abrazados juntos en aquella pequeña cama durante unos minutos. Después de calmar sus ardientes deseos volvieron abajo y siguieron con lo planeado. 
Aquel también fue un hermoso día.
Seguirían juntos por algún tiempo. Seguirían amándose hasta que quedase descubierta las verdaderas intenciones de ella...

Esto ha sido todo por ahora.

Espero que mi presente historia de FICCIÓN haya sido de vuestro agrado.

Volverán La zorra y el masoca próximamente.

Mis mejores deseos para vosotros que me leéis. 

Hasta la próxima!

Alberto Hidalgo.

   

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